Perspectivas de los expertos

Uso de estándares para ayudar a promover la electromovilidad en América Latina

Los vehículos eléctricos han experimentado un creciente reconocimiento en todo el mundo en los últimos años. En América Latina, la demanda de vehículos eléctricos y híbridos se ha impulsado por la necesidad de encontrar una alternativa sostenible a los vehículos movidos por combustibles fósiles. En 2019, Colombia ocupó el primer lugar entre los países de América Latina y el Caribe en cuanto a número de registros de vehículos eléctricos, seguido por la República Dominicana y Chile. Gómez-Gélvez, Julián A., Carlos Hernán Mojica, Veerender Kaul y Lorena Isla. 2016.“The incorporation of electric vehicles in Latin America. Banco Interamericano de Desarrollo. Recuperado el 20 de septiembre de 2021. De manera similar, países como Colombia, Costa Rica, Argentina y Chile ya han integrado vehículos eléctricos en los sistemas de transporte público como parte de una transición hacia la movilidad eléctrica. Departamento de Investigación de Statista. 2021. ”Los vehículos eléctricos en América Latina – Datos estadísticos.” Statista. Última modificación el 2 de julio de 2021.

Entre los desafíos que enfrenta la adopción de vehículos eléctricos en la región, destacan los costos, el desarrollo de infraestructura, la concienciación social y la necesidad de regulaciones. Los costos, tanto de fabricación como de venta de un vehículo eléctrico, pueden ser significativamente más altos que los de un vehículo convencional. Adicionalmente, también se podrían generar gastos posteriores por tener un vehículo eléctrico o híbrido. Sin embargo, se espera que si la demanda de estos vehículos aumenta, también lo hará la producción masiva, y los costos de producción y venta disminuirán consecuentemente.

La infraestructura es también un problema que genera preocupación financiera en los países con mercados más grandes, ya que la movilidad eléctrica requiere una inversión significativa en la ampliación de los sistemas y recursos necesarios para dar cabida a los vehículos eléctricos. Por ejemplo, es necesaria una expansión gradual de los sistemas eléctricos debido al aumento de la demanda de energía. Aunque este tipo de inversión puede ser costosa, podría tener beneficios adicionales, como acelerar la adopción de fuentes de energía nuevas y renovables en América Latina.

La conciencia social, al igual que la infraestructura, también puede ser una inversión significativa y un factor determinante para los países que buscan avanzar hacia la electromovilidad. Dado que es necesario generar conocimiento y disipar dudas sobre los beneficios de la tecnología de los vehículos eléctricos, especialmente en lo que respecta al medio ambiente y al ahorro de energía, es fundamental ayudar a educar e informar a las poblaciones regionales. Por lo tanto, los gobiernos y los organismos reguladores deben desarrollar campañas informativas sobre la efectividad de los vehículos eléctricos y la electromovilidad. 

En cuanto a la regulación, es importante señalar que muchos gobiernos latinoamericanos buscan reforzar el marco regulatorio para ayudar a garantizar la seguridad de la tecnología de vehículos eléctricos y la infraestructura asociada. UL Standards & Engagement actualmente tiene como objetivo apoyar a la región latinoamericana con estándares que ayuden a guiar el desarrollo de la industria de vehículos eléctricos y autónomos. En 2020, publicamos Norma ANSI/UL 4600 para la Seguridad de la Evaluación de Productos Autónomos, -, que incluye vehículos autónomos. Nuestra biblioteca de casi 2.000 normas y otros documentos incluye varios para vehículos eléctricos en las áreas de aplicaciones de baterías, sistemas de carga, fusibles, materiales y protección de ocupantes. 

ULSE es una organización sin fines de lucro dedicada a crear un mundo más seguro y sostenible a través de la estandarización. En 2020, nos convertimos en la primera organización de desarrollo de estándares extranjera (SDO) autorizada para desarrollar estándares nacionales para México y la única SDO capaz de desarrollar estándares nacionales en los tres países del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC). Además, ULSE se ha asociado con organizaciones de toda América Latina, incluido el Belize Bureau of Standards (BBS), el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC) y el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (INTECO), para ayudar en la adaptación y el desarrollo de estándares para la región.