La salud digital ya no está emergiendo, está integrada en la vida cotidiana. Desde los rastreadores de actividad física hasta las ideas de salud impulsadas por IA, los consumidores están adoptando tecnologías de salud conectadas a gran escala. Pero detrás de esta rápida adopción se esconde una tensión crítica: la confianza se asume, no se entiende.
El nuevo informe de salud digital de ULSE, basado en encuestas a 1.000 consumidores estadounidenses y 84 líderes de la industria de la salud digital, explora cómo los estándares de seguridad, la certificación y la gobernanza de la IA influyen en la confianza del consumidor, y cómo las organizaciones con visión de futuro están convirtiendo el cumplimiento de los estándares en una ventaja estratégica.
Principales conclusiones
A medida que las herramientas de salud digital se vuelven más inteligentes —y más personales— la confianza ya no puede ser una ocurrencia tardía. Este informe revela por qué los estándares son el puente entre la innovación y la confianza, y cómo las organizaciones pueden liderar diseñando la confianza en sus productos desde el principio.

